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Toni_Martin, sumiller, enologo, vino

 

He creado este blog para personas amantes del vino, que quieren aprender de una forma sencilla y entendible todo lo que envuelve al maravilloso y fascinante mundo del vino, sin tecnicismos. A la vez participando en mis comentarios y resolviendo todas vuestras dudas y las inquietudes que podráis tener.

 

Salud amig@s

 

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A través de sus aromas el vino nos envuelve, nos enamora, nos deleita y nos hace ejercitar uno de los mayores y más desarrollados de los sentidos que tenemos el ser humano: el olfato.

Dentro de los aromas de un vino hay que diferenciar 3 tipos de aromas. En este artículo vamos a ver los aromas primarios.

 

AROMAS PRIMARIOS. Proceden de la uva y son específicos de cada variedad de vid. Estas variedades de aromas se perciben al entrar en contacto el vino con la copa. Los aromas primarios llamados también varietales son aromas característicos a frutas como las cerezas, picotas, manzanas, frambuesas, pomelo, etc.; o vegetales como hierba fresca, heno, hoja verde, tomillo, pimiento verde, etc.; o florales como romero, violeta, flor de azahar, rosas, etc. y, por último, minerales como pedernal, mina de lápiz, tiza, yodo, etc.

Frutas negras y rojas: fresas, frambuesas, grosellas, moras.

Alguien oliendo un vino tinto en una copa

 

 

Junto con el gusto es uno de los factores más complejos a la hora de realizar la cata de un vino. Es uno de los sentidos que nos puede informar más de un vino y sus particularidades.

 

Dependiendo de cómo nos encontremos en ese momento, cuándo y dónde, tendremos la vía nasal más predispuesta a recordar olores y aromas. Porque no nos olvidemos que los arromas y olores son recuerdos.

Si nunca hemos olido una manzana reineta no sabremos cómo huele, si nunca hemos estado en el campo con el heno recién cortado no sabremos cómo huele, o cerca de un animal o el cuero viejo, etc.

 

El sentido del olfato se encuentra en la parte superior de la nariz. En la cata de un  vino apreciaremos si está correcto y limpio, sin malos olores, si huele a lo que tiene que ser según su vinificación y clase de uva. A estos aromas se les llama aromas francos.

Veremos que su complejidad e intensidad son sutiles y elegantes en aromas primarios, secundarios y terciarios.

 

Hay un factor a tener en cuenta a la hora de oler y catar un vino y es la retronasal. Son los aromas que una vez el vino ha pasado por la boca y la garganta nos vuelve a recordar a ciertos aromas que, en unas ocasiones, habremos captado en fase olfativa y, en otras ocasiones, no.